El que duda probablemente tiene la razón: Estaba tan tranquilo en mi casa cuando vino Pep, y me izo una difícil elección: o me quedaba en casa, o si iba a la fiesta y volvía con el coche de una amigo suyo, que casi no conocía de nada o me quedaba en casa para estudiar y preparar la selectividad. Además, mis padres me habían dicho que por favor me quedara en casa porqué podría ser que necesitaran ayuda. Al final, no fui a la fiesta, y el coche del amigo de Pep murió por qué iba conduciendo borracho.
Historia: Una historia escalofriante, sin duda. Ahora, en el mismo lugar, faltando tres minutos para las doce de la noche, un año después. Todo estaba en silencio, no se oía nada ni nadie. Todos estábamos en la mesa redonda con una vela en medio de la mesa. Entonces, se oyó un grito, y todos nos miramos, y salimos corriendo en dirección a la puerta del grito, llegamos allí y vimos lo que nunca hubiéramos imaginado.
Piel: Estábamos defendiendo el fuerte de los orcos y teníamos problemas ya que nos superaban en número, y además ahora venían los arietes para romper la muralla. Entonces empezaron a lanzar flechas y empezaron a dar a todos mis compañeros. Hasta que le dio a mi mejor amigo, Siphra, que le travesó la piel del brazo, y empezó a sangrar mucho. Yo me quedé petrificado y me arrodillé para curarlo. Entonces, toda su piel se puso de un color azulado y se murió.
Espinas: Estábamos sentados en un banco en medio del parque con mis amigos, cuando a uno le entraron ganas de mear. Como no había baños, se fue detrás de un árbol, y nosotros continuamos hablando. Pero como no volvía, fuimos a mirar si estaba bien, y lo encontramos tirado al suelo lleno de espinas de unos rosales que había allí. Lo sacamos de allí, y empezamos a sacarle las espinas, y nos fuimos a su casa para curarle.


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