Eragon era un chico que permanecía inconsciente después de caerse de un tobogán, donde se dio un fuerte golpe en la cabeza. Cuando despertó, se encontraba confuso, y vio una leona, llamada”Saphira” (llamada así por sus ojos). La leona se acercó y Eragon retrocedió. Enseguida, vio que quería lamerlo. Eragon se acercó muy nervioso y la acarició, y subió a su lomo. Saphira se levantó y empezaron a dar vueltas por la sabana. Cuando se hizo de noche, fueron a un bosque donde estaba lleno de criaturas azules llamadas avatares. Saphira le enseñó su casa en el bosque y Eragon quedó maravillado. Poco a poca, Eragon fue aprendiendo su cultura hasta que se integró como uno de ellos. Un dia se puso a pensar en una cosa que nunca hasta ahora nunca había pensado. ¿Y sus padres?, se quedó pensando un buen rato. Desde que estaba allí no se había acordado de ellos, además ni se acordaba de su nombre. Pregunto a Saphira porqué no se acordava de nada, pero ella no quiso responderle. Así que dejó de lado su identidad ya que asi se sentía mucho mejor, sin preocupaciones, sin estudiar ni nada. Un día le enseñaron a volar con unas criaturas fantásticas llamadas Conan. Primero le pareció difícil ya que tenía que lanzarse desde una altura considerable encima de él. Primero se negó pero luego lo hizo, y le pareció la cosa más espectacular del mundo. Así, consiguió su Conan y podría volar libremente. Pero un día mientras dormía, se despertó al oír el ruido de una bomba o algo por el estilo. Se puso en pie, llamó a su Conan y fueron a ver que ocurrían. Allí vio como todos los avatares se preparaban para luchar contra los humanos armados y ellos con flechas. Se puso a luchar y mató a unos cuantos humanos, hasta que le dieron en el pecho. Empezó a costarle respirar, hasta que se murió. De repente, se despertó en el hospital.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario