Final múltiple:

Final 1:

Eragon estaba luchando, matando a todos los que encontraba por su paso. Pero se encontró con Morgath, que está dominado por Galbatorix. Pero Eragon, pensándose que es una ilusión producida por la herida, decide pasar de la gran amenaza que supone. Va mirando y ayudando ahí donde la batalla se desarrolla en contra de sus intereses. Entonces oye una voz interior que le dice:"Detrás de ti" y en cuando se gira ve una gran bola de fuego persiguiéndole. Cuando la esquiva, ve que las cosas se empiezan a torcer por todos lados. Morgath en el medio con una mirada asesina, va dirigiendo todos los ejércitos a la vez. De repente, Eragon se da cuenta de que Roran esta allí, luchando contra el ejército de Galbatorix.

Roran, intentando derrotar a los Gemelos, le hieren la pierna y cae al suelo. Consciente de que aquella podía ser su ultimo momento en la tierra, grita: "¡Katrina, estés donde estés, quiero que sepas que te quiero mucho, y que te voy a conseguir!" Cuando los gemelos le iban a clavar la espada, Saphira, tan rápido como pudo, se lanzó a toda velocidad hacia allí y le arrancó la cabeza a uno y lanzó por los aires al otro.

Se encontraron una vez terminada la batalla, con heridas no muy graves, y se contaron todo lo que no pudieron durante el tiempo que no se vieron. Así, los dos primos, volvieron a verse y empezaban otras aventuras.


 

 

Si mi personaje fuera poeta diría…

Duros tormentos me acechan.

Duras condenas me esperan.

Un amor mirado

Desde cien años de separación.


 

Yo quiero a Arya con todo el corazón.

Pero hay más problemas que soluciones

Y no consigo encontrar la solución

Para saciar mis necesidades.


 

Elfos y humanos nunca se han complementado

Pero yo nunca quiero romper el pasado

Y Arya era muy hermosa

Para mi tierno corazón.


 

¿Entonces qué debo hacer?

¿Si le digo algo que hará?

Por favor corazón, haz algo

Para paliar mi eterno dolor.

Llenando lacunas.

Eragon estaba volando con Saphira cuando vieron algo raro. Humo rojos y gritos. Bajaron hacia las barcazas y vieron que todo estaba normal. Pero cuando volvieron a subir, un dragón enorme se les abalanzó encima, tapándole los ojos a Saphira. Entonces lanzaron alguna especie de red para capturarlos, pero Eragon, gracias a la telepatía con Saphira le avisó de la red y cuando fue el momento justo, Saphira lanzó una bola de fuego y la quemó.

Cuando consiguió liberarse del dragón, vio que todo había cambiado y que decenas de soldados le lanzaban flechas. Huyeron siguiendo el rio hasta que nadie les seguía. Por suerte, no los había seguido nadie, y además no se habían hecho daño. Ahora se les planteaba una difícil tarea: encontrar las barcazas y avisarles de lo que habían visto. Pero no sabían por dónde ir, y es más, no sabían ni donde estaban. De repente vieron unas barcas en el río, se miraron y dijeron salvados, bajaron a gran velocidad, pero enseguida vieron que eran orcos transportando humanos. Se empezaron a preocupar hasta el punto que no sabían qué hacer. De repente, se estableció una conexión con Arya, y ello les devolvió la esperanza. Arya les dijo que volaron demasiado hacia el este y que por eso no se podían orientar. Cruzaron las montañas del oeste, y volvieron a ver un paisaje más verde, y abundante, y vieron el rio, bajaron, y efectivamente eran sus canoas.

Tablas de retos.

El que duda probablemente tiene la razón: Estaba tan tranquilo en mi casa cuando vino Pep, y me izo una difícil elección: o me quedaba en casa, o si iba a la fiesta y volvía con el coche de una amigo suyo, que casi no conocía de nada o me quedaba en casa para estudiar y preparar la selectividad. Además, mis padres me habían dicho que por favor me quedara en casa porqué podría ser que necesitaran ayuda. Al final, no fui a la fiesta, y el coche del amigo de Pep murió por qué iba conduciendo borracho.

Historia: Una historia escalofriante, sin duda. Ahora, en el mismo lugar, faltando tres minutos para las doce de la noche, un año después. Todo estaba en silencio, no se oía nada ni nadie. Todos estábamos en la mesa redonda con una vela en medio de la mesa. Entonces, se oyó un grito, y todos nos miramos, y salimos corriendo en dirección a la puerta del grito, llegamos allí y vimos lo que nunca hubiéramos imaginado.

Piel: Estábamos defendiendo el fuerte de los orcos y teníamos problemas ya que nos superaban en número, y además ahora venían los arietes para romper la muralla. Entonces empezaron a lanzar flechas y empezaron a dar a todos mis compañeros. Hasta que le dio a mi mejor amigo, Siphra, que le travesó la piel del brazo, y empezó a sangrar mucho. Yo me quedé petrificado y me arrodillé para curarlo. Entonces, toda su piel se puso de un color azulado y se murió.

Espinas: Estábamos sentados en un banco en medio del parque con mis amigos, cuando a uno le entraron ganas de mear. Como no había baños, se fue detrás de un árbol, y nosotros continuamos hablando. Pero como no volvía, fuimos a mirar si estaba bien, y lo encontramos tirado al suelo lleno de espinas de unos rosales que había allí. Lo sacamos de allí, y empezamos a sacarle las espinas, y nos fuimos a su casa para curarle.

Qué pasaría si mi personaje saliera del libro.

Estaba sentado en el coche esperando que viniesen a buscarme cuando vi a un dragón volando con una persona encima. Cuando desaparecieron de mi vista, pensé que era una ilusión o algo por el estilo, pero no. Les seguí corriendo hasta un descampado detrás del colegio. Allí vi al dragón y al jinete. No era más alto que yo pero tenía unos brazos y unas piernas muy fuertes, cosa que me pareció extraño. Además, en su cintura lucia una espada roja. Nos quedamos mirando uno al otro sin saber que decir. Entonces, la dragona alzó la cabeza y me miró. En sus ojos vidriosos vi duda. Levantó el hocico y se acercó a mí. Yo estaba petrificado; finalmente el jinete con voz autoritaria dijo: "Saphira, estate quieta".

Entonces la dragona malhumor volvió atrás y se puso otra vez a buscar algo en la tierra.

Me relajé un poco, y pude notar el sudor en al frente. Entonces, el jinete rompió el silencio.

-¿Cómo te llamas, quien eres, te ha seguido alguien?

-Me llamo Aleix, soy de aquí Castelló y no me ha seguido nadie.

-Está bien. Todo lo que ves de nosotros es real, por lo cual no digas nada ni ahora ni nunca, o veras mi espada clavada en tu cabeza.

- De acuerdo- dije con voz temblosa.

- Me llamo Eragon, y mi dragona es Saphira, estamos buscando una piedra que está por aquí.

Pedí información sobre la piedra pero no me la dio. Entonces Saphira la encontró.

-¿Tan especial es esa piedra?

- Ni te imaginas.

Entones me contó que venían de muy lejos, que habían atravesado una puerta que se encontraba no sé dónde y que podía hacer cosas que ninguno de los humanos podía imaginarse. Entonces, me dijo adiós, y tal como vino se fue. Cuando fui a casa busqué en el "google" Eragon y Saphira, y me salió que eran los protagonistas de una saga, y me puse a reir.

Cruce de historias.

Eragon era un chico que permanecía inconsciente después de caerse de un tobogán, donde se dio un fuerte golpe en la cabeza. Cuando despertó, se encontraba confuso, y vio una leona, llamada”Saphira” (llamada así por sus ojos). La leona se acercó y Eragon retrocedió. Enseguida, vio que quería lamerlo. Eragon se acercó muy nervioso y la acarició, y subió a su lomo. Saphira se levantó y empezaron a dar vueltas por la sabana. Cuando se hizo de noche, fueron a un bosque donde estaba lleno de criaturas azules llamadas avatares. Saphira le enseñó su casa en el bosque y Eragon quedó maravillado. Poco a poca, Eragon fue aprendiendo su cultura hasta que se integró como uno de ellos. Un dia se puso a pensar en una cosa que nunca hasta ahora nunca había pensado. ¿Y sus padres?, se quedó pensando un buen rato. Desde que estaba allí no se había acordado de ellos, además ni se acordaba de su nombre. Pregunto a Saphira porqué no se acordava de nada, pero ella no quiso responderle. Así que dejó de lado su identidad ya que asi se sentía mucho mejor, sin preocupaciones, sin estudiar ni nada. Un día le enseñaron a volar con unas criaturas fantásticas llamadas Conan. Primero le pareció difícil ya que tenía que lanzarse desde una altura considerable encima de él. Primero se negó pero luego lo hizo, y le pareció la cosa más espectacular del mundo. Así, consiguió su Conan y podría volar libremente. Pero un día mientras dormía, se despertó al oír el ruido de una bomba o algo por el estilo. Se puso en pie, llamó a su Conan y fueron a ver que ocurrían. Allí vio como todos los avatares se preparaban para luchar contra los humanos armados y ellos con flechas. Se puso a luchar y mató a unos cuantos humanos, hasta que le dieron en el pecho. Empezó a costarle respirar, hasta que se murió. De repente, se despertó en el hospital.

Monologo de Roran

¿Qué he hecho? He condenado a todo el pueblo a una muerte injusta e innecesaria. Aunque esto no va a quedar así. Y además Katrina está allí, con los Ra’zac en el pueblo. ¿Será capaz mi alma de soportar estos duros tormentos que se plantean? Ahora mismo no puedo volver al pueblo porqué me cogerían y a saber que me harían. También tengo la opción de huir ya que tengo el caballo de Horst a mi disposición y cargando las provisiones, podría huir pero no sé dónde. Solo quiero que esta pesadilla terminé de una vez y que todo vuelva a la calma y pueda casarme con Karina, mi amor, y que Sloan, su padre, me dejé porqué un marido sin tierra, ni casa, ni trabajo, no es nadie. Ahora cuando vuelva al pueblo, voy a ponerme manos a la obra para reconstruir la granja después que los Ra’zac mataran a mi tío y Eragon se fuera a saber dónde. Además, me gustaría saber que está haciendo Eragon, que desde hace más de un año qué no sé nada de él.

¡Dios mío, el pueblo está ardiendo, en la casa de la derecha, y la de la izquierda, y la taberna! ¡Y por allí viene Horst! Que he hecho, madre mía. Y no viene de muy buena cara…

Yo autor


Me llamo Cristoper Paolini y nací el 17 de noviembre del 1893, en Paradise Valley, en Montana. Mis padres son Talita y Kenneth, y mi hermana se llama Ángela.

Mis padres creían que la educación en aquel tiempo era peligrosa o mala para nosotros, así que nos educaron ellos mismos siguiendo sus tradiciones y cultura. Crecí así, estudiando lo que mis padres querían y no querían que aprendiese. A partir de los quince años, aunque ya desde pequeño me gustaba lo fantástico, empecé a escribir Eragon. Ya antes había escrito otras cosas, como pequeños relatos o pequeñas historietas. Cuando empecé Eragon, sentí la emoción de plasmar mis sentimientos sobre papel. Para descrubir muchos paisajes me basé en el paisaje de la granja y de las montañas.

Al mismo tiempo, me gradué en la universidad de Chicago. Cuando publiqué Eragon, me sentí orgulloso de mi tarea y decidí escribir la segunda parte: Eldest. Este lo publiqué cuatro años después de Eldest. Y para terminar la trilogía, Brisingr.

Además, estoy orgulloso ya que de Eragon hicieron una película, lástima que hay detalles que no cuidaron mucho, así como errores en los personajes y escenas.

Ahora vivo en una tranquila casa en Montana con mi mujer y mis hijos.